Los delincuentes han hecho del miedo ante el coronavirus el mejor aliado para cometer sus fechorías. Según datos de Google, las webs de phishing registraron un crecimiento de casi un 350% entre enero y marzo de 2020, llegando a recibirse en España más de 200.000 ataques online por hora.
La estrategia de los cibercriminales era almacenar la información robada en una página web que ellos mismos crearon para, tras engañar a sus víctimas vía phishing, recabar los datos y almacenarlos en servidores WordPress. Google indexó estos documentos dejándolos accesibles.
Pese a la creciente adopción de medidas para la protección de sus equipos, muchos sectores desconocen por completo sus propias necesidades de seguridad. Los sectores de transporte y logística, educación y servicios legales tienen más probabilidades de tener dispositivos desactualizados.