Diez predicciones de Zscaler para 2023

  • Actualidad

bola cristal futuro

Zscaler acaba de publicar sus 10 principales predicciones que apuntan a que el año que viene la transformación digital, y por ende la ciberseguridad, volverá a ser protagonista.

  Recomendados....

» Tendencias TI 2023 y factores que influirán en su despliegue  Webinar
» Administración Pública Digital: progreso y vanguardia On Demand
» Digitalización y seguridad, motor de innovación del sector financiero  Informe

2022 está a punto de finalizar. Este año será recordado por los esfuerzos que han realizado las empresas por recuperarse de los efectos de la pandemia, además de por la inestabilidad geopolítica que ha llevado a un incremento de los precios de la energía y a una economía en constante cambio. En lo que respecta a la tecnología, la transformación digital sigue siendo la máxima prioridad de muchas compañías que están viendo que sin apostar por la digitalización corren el riesgo de no ser competitivas.

¿Qué nos depara 2023? Éstas son las diez predicciones de Zscaler para el año que está a punto de comenzar:

1. La optimización de costes va a impulsar la transformación. Las estrategias de búsqueda de eficiencia en los costes a raíz del aumento de los tipos de interés, la recesión económica y la crisis energética, impulsarán la transformación de la arquitectura y la ciberseguridad con un énfasis en la simplificación de la infraestructura y la reducción de costes. Se multiplicarán las medidas que apoyen tanto el ahorro de costes como la transformación, como la reducción del equipamiento heredado, el redimensionamiento y la reevaluación de los proyectos. Según Zscaler, las organizaciones tendrán que tomar decisiones más orientadas al aspecto financiero que a la seguridad, invirtiendo en seguros para cubrir la brecha y abandonando el hardware en favor de modelos de servicio o suscripción para reducir costes.

2. 2023 será el año de la energía. Las compañías, con el fin de ahorrar, se centrarán en reducir su consumo de energía y sus costes. En este sentido, buscarán mecanismos eficaces en cuanto a costes para controlar e informar sobre el consumo. Las tecnologías de la información serán la clave para controlar el uso de la electricidad, pues los datos se recogerán a través de sensores.

3. Los equipos de ciberseguridad se verán obligados a hacer más con menos. Las empresas pedirán a sus responsables de ciberseguridad que ralenticen las compras, impulsen la eficiencia y reduzcan el gasto sin descuidar la postura de seguridad de sus organizaciones. El talento en seguridad seguirá siendo difícil de encontrar, lo que hará que las empresas se aseguren de aprovechar al máximo a los profesionales de la seguridad. Eliminar las cargas administrativas y centrarse en la seguridad preventiva con plataformas de seguridad altamente integradas, se convertirá en una prioridad mayor mientras las organizaciones siguen mejorando la forma de detectar intrusos y violaciones.

4. Los cambios en la seguridad ya no se quedarán estancados en el objetivo de establecer lo básico.  En el pasado, los profesionales de la seguridad se han esforzado por alcanzar lo más básico: establecer políticas, gestión de parches, visibilidad de los puntos finales, una clara comprensión de su entorno, etc. En un periodo de presión financiera, las empresas se darán cuenta de que pueden reducir el riego de los aspectos básicos no resueltos cambiando la forma de desplegar la seguridad, por ejemplo, mediante un enfoque de confianza cero basado en la nube.

5. La IA y el aprendizaje automático mejorarán los tiempos de reacción en materia de seguridad. Las soluciones automatizadas basadas en IA y ML ayudarán a las empresas a reaccionar más rápidamente a los incidentes de seguridad.  La IA ayudará a acortar el tiempo que transcurre entre que una empresa sufre una brecha y que el adversario es capaz de moverse por su infraestructura. Los procesos automatizados evolucionarán no sólo para proporcionar visibilidad a los flujos de datos, sino también para actuar. Esto eliminará las tareas manuales, como la correlación de alertas, de los proveedores de seguridad y de los profesionales responsables de la supervisión de las alertas.

6. La visibilidad se convierte en la prioridad número uno. La transparencia de todo el tráfico de datos de su organización se convertirá en la máxima prioridad de cada CISO.  La comprensión de los problemas, las herramientas y los recursos que les ayuden a conseguir visibilidad serán objetivos clave de los responsables de seguridad de las empresas.

7. La privacidad, la seguridad y la infraestructura se van a consolidar después de la pandemia. Las empresas se verán en la necesidad de revisar la infraestructura que implementaron apresuradamente durante la premura de la pandemia. Analizarán las decisiones tomadas y el hardware desplegado, como los concentradores VPN, durante los últimos tres años. La integridad de la información se va a convertir en un objetivo más importante, no solo en lo que respecta a los datos, las aplicaciones y el acceso de los usuarios individuales, sino también a la información recopilada por los dispositivos IoT. Ahora que tantos sensores recogen información sobre el funcionamiento de las empresas, éstas tendrán que saber dónde se guarda esta información y qué ocurre con ella. 

8. La tecnología y los recursos se consolidan. Para eliminar la duplicación de esfuerzos y recursos, así como el legado y la complejidad, las organizaciones se plantearán un enfoque de plataforma para beneficiarse de las economías de escala. En los casos en que varios servicios ofrezcan la misma funcionalidad, las empresas los consolidarán en un único modelo como parte de una transformación hacia la simplicidad y la facilidad de consumo de los servicios que ayudará a optimizar los costes. Del mismo modo, las empresas consolidarán los conjuntos de habilidades para apoyar la transformación a través de proveedores de servicios gestionados. La migración a entornos de proveedores de servicios ayudará a simplificar las infraestructuras, sobre todo al consolidar las sedes, las ubicaciones y los servicios, especialmente a medida que continúe la tendencia de trabajar desde casa.

9. Los despliegues de servicios IoT se acelerarán. El despliegue masivo de servicios IoT comenzará en 2023. El coste relativamente bajo del despliegue de sensores ofrece a las empresas un valor que está empezando a derivar en apoyo de los costes, la eficiencia y otros objetivos operativos. Los servicios de IoT seguirán desarrollándose y serán calificados por su capacidad para ofrecer ciclos de vida del software más fluidos y seguros.

10 El 5G empezará a convertirse en una extensión de la red. Las empresas descubrirán que pueden ampliar fácilmente la red corporativa añadiendo una antena 5G para casos de uso determinados. El éxito de la 5G no será la velocidad, sino su funcionalidad direccional, que puede proporcionar una ruta de conexión específica entre el usuario final y la antena 5G.