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Barreras para la implantación de la inteligencia artificial en ciberseguridad

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Inteligencia Artificial

Las empresas consideran que el reto más importante para la implantación de la IA en el campo de la ciberseguridad es la dificultad para transformar los casos de uso de pruebas de concepto en un despliegue completo en todos los niveles de la organización.

Las ciberamenazas crecen y aumentan su severidad al mismo tiempo que las empresas siguen afrontando la falta de talento con competencias de seguridad. Según el Instituto de Investigación de Capgemini, casi siete de cada diez ya ve en la automatización de tareas mediante inteligencia artificial una forma de hacer frente a esta situación  y, según el mismo estudio, el 63% de las organizaciones planea desplegar inteligencia artificial en 2020 para reforzar sus sistemas de defensa. 

Sin embargo, existen barreras a la hora de que incorporar la tecnología a sus actuales estrategias e infraestructuras. El 69% de los directivos que han participado en el estudio del Instituto de Investigación de Capgemini sobre la aplicación de la inteligencia artificial en ciberseguridad, identifican como reto más importante transformar los casos de uso de pruebas de concepto en un despliegue completo en todos los niveles de la organización.

Además, la mitad de las organizaciones consultadas señala también el problema de la integración con sus infraestructuras, sistemas de datos y contexto de aplicaciones actuales. Y, aunque la mayoría de los directivos contesta que sabe lo que quiere conseguir con la ciberseguridad basada en la IA, solo la mitad (54%) ha identificado las series de datos que se requieren para hacer operativos los algoritmos de IA.

Anne-Laure Thieullent, responsable de AI & Analytics de Capgemini, explica que las organizaciones deben dirigir primero sus esfuerzos a resolver los problemas subyacentes de implementación que impiden que la IA alcance todo su potencial de ciberseguridad. “Esto significa crear una hoja de ruta para la eliminación de las barreras principales y centrarse en los casos de uso que más fácilmente puedan aplicarse en toda la organización y que ofrezcan los mejores resultados. Las empresas deben seguir estos pasos si quieren estar preparadas para hacer frente al ritmo de cambio constante de las amenazas cibernéticas. De ese modo, ahorrarán dinero y reducirán la probabilidad de una violación devastadora de la seguridad de sus datos”, subraya.

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