Así es el nuevo código de buenas prácticas en materia de desinformación de la UE

  • Actualidad

Desinformacion

La Comisión Europea acaba de publicar el nuevo código de buenas prácticas en materia de desinformación, que refuerza el de 2018. Un total de 34 signatarios, entre los que figuran plataformas, empresas tecnológicas y representantes de la sociedad civil, han seguido las directrices de la Comisión de 2021 y han tenido en cuenta las enseñanzas extraídas de la crisis de la COVID-19 y la guerra de agresión de Rusia en Ucrania.

Este código se basa en el de 2018, y establece compromisos amplios y precisos por parte de las plataformas y las empresas del sector “para luchar contra la desinformación y lograr un entorno online más transparente, seguro y fiable”, explica la Comisión.

Entre los 34 signatarios figuran las principales plataformas en línea, concretamente Meta, Google, Twitter, TikTok y Microsoft, y otras partes interesadas, como plataformas más pequeñas o especializadas, el sector de la publicidad online, empresas de tecnología publicitaria, verificadores de datos, representantes de la sociedad civil o partes que ofrecen conocimientos especializados y soluciones específicas para luchar contra la desinformación.

El Código reforzado tiene por objeto resolver las deficiencias del Código anterior a través de compromisos y medidas más sólidos y detallados, que se basan en las lecciones operativas aprendidas en los últimos años. Entre los compromisos, figuran los siguientes:

-- Ampliar la participación, es decir, el código no se destina solo a las grandes plataformas, sino que también implica a diversas partes interesadas que desempeñan determinado papel en la mitigación de la propagación de la desinformación, e invita a más firmantes a sumarse.

-- Reducir los incentivos financieros a la difusión de desinformación velando por que los autores de la desinformación no obtengan ingresos publicitarios.

-- Contemplar nuevos comportamientos de manipulación, como cuentas falsas, bots o ultrafalsificaciones profundas malintencionadas que difunden desinformación.

-- Empoderar a los usuarios con mejores herramientas para reconocer, comprender y señalar la desinformación.

-- Ampliar la verificación de datos en todos los países de la UE y todos sus idiomas, y velar por que los verificadores de datos reciban una remuneración equitativa por su trabajo.

-- Garantizar una publicidad política transparente que permita a los usuarios reconocer fácilmente los anuncios políticos gracias a un mejor etiquetado e información sobre los patrocinadores, los gastos y el período de exposición.

-- Apoyar mejor a los investigadores facilitándoles un mejor acceso a los datos de las plataformas.

-- Evaluar su propio impacto a través de un sólido marco de seguimiento e información periódica por parte de las plataformas sobre la manera en que cumplen sus compromisos.

-- Crear un grupo de trabajo y un centro de transparencia a fin de obtener una visión de conjunto inmediata y transparente del cumplimiento del Código, el cual deberá poder adaptarse a la evolución de la situación y mantenerse acorde con sus fines.

La Comisión ha subrayado que, junto con la Ley de Servicios Digitales recientemente aprobada y la próxima legislación sobre transparencia y segmentación de la publicidad política, el códigoconstituye un elemento esencial del conjunto de instrumentos de la Comisión para luchar contra la propagación de la desinformación en la UE.

Según Vera Jourová, vicepresidenta responsable de Valores y Transparencia, “este nuevo Código contra la desinformación llega en un momento en que Rusia la está utilizando en su agresión militar contra Ucrania, y también en que vemos cómo la democracia es atacada de forma más general”.