Stripe lanza los pagos en criptomonedas a nivel global: pros y contras de su uso en e-commerce

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Las plataformas y los marketplaces que utilicen Stripe podrán pagar instantáneamente utilizando criptomonedas. Los pagos estarán disponibles inicialmente en USD Coin (USDC), una 'stablecoin' vinculada al dólar estadounidense. Las criptomonedas ganan terreno, pero es importante conocer sus ventajas y sus riesgos.

El especialista en infraestructura financiera para empresas Stripe acaba de anunciar que las empresas que utilizan su plataforma podrán pagar instantáneamente a sus vendedores, autónomos, creadores de contenidos y proveedores de servicios utilizando criptomonedas. Inicialmente, los pagos estarán disponibles en USD Coin (USDC), una stablecoin vinculada al dólar estadounidense.

Aunque de momento predomina su uso como un recurso de inversión, está claro que han llegado para quedarse y anuncios con este son importantes para su evolución.

¿Son las criptomonedas una alternativa real para el comercio electrónico? Eso es lo que ha tratado de analizar Packlink, cuyos expertos han identificado los pros y los contras.

En su análisis destacan una serie de ventajas innegables para el comercio electrónico:

- Inmediatez. Las transacciones a través de criptomonedas son inmediatas, a diferencia de las transferencias bancarias que, en algunos casos, pueden llegar a tardar días. Además, sólo requieren un ordenador y una conexión estable a internet, algo al alcance de todo el mundo.

- Confidencialidad y seguridad. Como ya hemos mencionado, se trata de transferencias completamente anónimas y garantizadas por toda la red de blockchain. Gracias a la cadena de bloques, es difícil reutilizar o falsificar criptomonedas y cancelar una transacción una vez completada. Además, la tecnología de cifrado utilizada por las criptomonedas también ofrece un mayor nivel de seguridad para los datos de los compradores, evitando la probabilidad de ciberataques.

- Transferencias más baratas. Aunque no siempre, las transferencias con criptomonedas suelen ofrecer un coste menor que las transferencias bancarias o las pasarelas de pago tradicionales, generalmente alrededor de un 1%. Esta reducción en los  precios de las transferencias puede permitirte aumentar márgenes o reducir costes adicionales en el momento del pago.

Los contras
Al igual que dotan de anonimato y ciertas garantías a sus usuarios, esta tecnología cuenta aún con algunas debilidades que merecen ser tenidas en cuenta:

- Volatilidad. El eminente uso especulativo de las criptomonedas es su principal problemática en la actualidad. Por este motivo, Bitcoin, la primera y más importante de estas divisas, llegó a superar los 66.000 dólares el pasado mes de octubre de 2021, para situarse en menos de 40.000 dólares en marzo de 2022. Los expertos señalan que la tendencia es que su precio se vaya estabilizando en los próximos meses. De hecho, ya han aparecido alternativas conocidas como las “stable coins”, una variedad de criptomonedas con un rango de fluctuación mínimo y, por tanto, mucho más útiles para comercios y usuarios.

- Regulación y fragmentación de divisas. Las criptomonedas, al igual que internet en sus comienzos, abogan por ser una herramienta democratizadora al margen de gobiernos e instituciones financieras. Aunque esto les dota de ciertas ventajas, también les impide estar cubiertas por mecanismos de protección como los Fondos de Garantía de Depósitos o el Fondo de Garantía de Inversores. Además, existen miles de tipos diferentes, por lo que es necesario que las preferencias de clientes y e-commerce estén alineadas.

- Energía y sostenibilidad. Es de sobra conocido que el minado, la serie de complejos cálculos criptográficos que aseguran y registran las operaciones con criptomonedas, requieren un elevado consumo energético y tienen un alto impacto medioambiental. Según estimaciones para 2021 del Bitcoin Electricity Consumption Index de la Universidad de Cambridge, el Bitcoin consume aproximadamente 143 teravatios por hora (TWh) de electricidad al año, alrededor del 0,65% del consumo mundial de electricidad y más que países como Noruega, Chile o Suiza.

Según Noelia Lázaro, directora de marketing de Packlink.“puede que su uso no vaya a ser generalizado en los próximos meses, pero ya observamos como los sectores más tecnológicos han iniciado una implementación paulatina para las criptomonedas. Lo más importante es que el sector del comercio electrónico sea capaz, una vez más, de anticiparse a las necesidades de sus usuarios y ello implica, por supuesto, no perder de vista a esta tecnología”.