Big data, inteligencia artificial y factor humano, una buena base para conseguir entornos seguros

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CIBERSEGURIDAD

El big data y la inteligencia artificial están realizando grandes aportaciones a la ciberseguridad en aspectos como la validación de múltiples fuentes, la identificación de agentes sospechosos o la categorización de incidencias. Estas tecnologías, junto con el factor humano, juegan un papel fundamental a la hora de proteger la empresa de las ciberamenazas.

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Las soluciones de inteligencia artificial (IA) y big data aportan un valor de conocimiento y rapidez a la hora de reaccionar al sector de la ciberseguridad que los expertos de Innovery califican de "extraordinario", sobre todo por su contribución en la prevención de ataques, al detectar acciones sospechosa que permiten tomar decisiones de manera inmediata ante cualquier anomalía.

Juntas, las dos tecnologías forman equipo y consiguen buenos resultados validando múltiples fuentes y contrastando resultados; identificando agentes sospechosos y facilitando la toma de decisiones, con una serie de pasos a seguir pautados; categorizar las distintas situaciones, desde los escenarios más básicos hasta los más complejos, para decidir si requieren o no conocimientos mucho más técnicos; aportando conocimiento y formación para los profesionales del sector, y ofreciendo transversalidad entre distintas especialidades en seguridad: defensiva, ofensiva y gobierno.

Estas funcionalidades convierten a estas herramientas tecnológicas en las mejores opciones para identificar, prevenir, detectar y mitigar cualquier acción sospechosa en los sistemas e infraestructuras TI. Gracias a los grandes datos, se puede obtener información acerca del espectro de vulnerabilidad o de las necesidades ciberseguridad de una organización, mientras que la IA permite tomar acciones automatizadas sobre la infraestructura para mitigar el riesgo o remediar la brecha de seguridad. También son muy útiles para establecer alertas ante posibles nuevas amenazas que aún no han aparecido en los sistemas y redes, algo que sería imposible sin el nivel de procesamiento y capacidad de análisis de estas tecnologías. La calidad del dato facilita que las respuestas de la inteligencia artificial sean más precisas.

Sin embargo, ambas tecnologías tienen que combinarse con el trabajo de los profesionales lograr una ciberseguridad efectiva. Así lo destaca Juan Manuel Pascual, experto en esta área y CEO de Innovery España y Latinoamérica, quien considera que “la incorporación de la IA y el big data supone una revisión de los conceptos básicos de la ciberseguridad desde su origen", mientras que "los especialistas tienen conocimiento del contexto de la amenaza, lo que es un factor determinante en la aplicación de las acciones recomendadas por estas tecnologías, citando solo un ejemplo. Por ello, es necesario que las compañías se replanteen el papel esencial de las personas como una de las aristas de la triada de la ciberseguridad o CIA (Confidentiality, Integrity y Availability)”.