Estos son tres de los tipos de estafas online más habituales

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Ciberfraude

Durante 2022, ha habido tres tipos de fraude muy comunes: los engaños a personas mayores como, por ejemplo, la conocida como "estafa de los abuelos", los fraudes 'románticos' y la criptoestafa "Pig Butchering". El banco online N26 los ha analizado y da las claves para protegerse frente a ellos.

Las estafas online están a la orden del día y han sido noticia a lo largo de 2022, por lo que es importante conocerlas para no acabar siendo víctimas de ellas. Los expertos de N26 han hecho una selección de los tipos de fraude más comunes, y explican cómo protegerse de ellas.

La estafa de los abuelos
La ciberdelincuencia tiene muchas caras, pero quizás una de las peores es aquella que elige engañar a personas mayores aprovechándose de su vulnerabilidad. Este tipo de fraude cobra especial importancia en nuestro país debido al envejecimiento poblacional que sufre la sociedad española. En el caso de la conocida como “estafa de los abuelos'', la víctima recibe una llamada o mensaje de alguien que dice ser su nieto, hijo u otro pariente cercano, explicando que necesita ayuda urgentemente. Los motivos más comunes son detenciones, accidentes y robos. También pueden alegar que han perdido el teléfono (justificando así que utilicen un número de teléfono diferente al suyo) o que no pueden pagar sus facturas. En estas circunstancias, las víctimas no siempre comprueban la veracidad de la comunicación debido a la urgencia de la solicitud. Los estafadores también pueden pedir a sus víctimas que mantengan la confidencialidad, incluso dentro de la familia, para no preocupar al resto de miembros. Para dar aún más realismo a la trama, una autoridad falsa (abogado, fiscal o médico) puede llegar a presionar a la víctima para que transfiera urgentemente los fondos o entregue el dinero en efectivo a un mensajero. 

Este tipo de engaño se ha convertido en un fenómeno mundial. Para evitar caer en la trampa, en caso de recibir llamadas o mensajes similares a los descritos anteriormente, es recomendable que se compruebe su veracidad contactando con el supuesto autor del mensaje a través de otra vía de comunicación, incluso llamando a otro familiar o amigo para asegurarnos. Los expertos en ciberseguridad del banco online apuntan que otro truco para descifrar si se trata de un fraude es responder con el nombre de un familiar fallecido o imaginario para comprobar la identidad de la persona que está al otro lado. Recomiendan insistir en estas preguntas, o cualquiera que formulemos al interlocutor, ya que normalmente los estafadores intentarán evitar responderlas.

En cualquier caso, el equipo de Trust & Safety de N26 recuerda la importancia de no compartir nunca contraseñas, códigos u otros datos sensibles con terceros, así como de activar la autenticación multifactor (MFA por sus siglas en inglés) para todas sus cuentas financieras con el fin de añadir una capa de seguridad. 

Los fraudes románticos 
En las apps y redes sociales de citas, la mayoría de los usuarios buscan genuinamente una relación, pero otros ven en esta moda una oportunidad de estafar a otros usuarios. Las llamadas “estafas románticas” se caracterizan porque los delincuentes manipulan a sus víctimas para que transfieran voluntariamente dinero, una suma que puede llegar a ser muy elevada, a una cuenta controlada por el estafador. Para ello, los estafadores crean perfiles falsos en plataformas de citas y redes sociales como se puede ver en el documental de Netflix que relata la historia real del Timador de Tinder, Simon Leviev. Solo en 2021, se perdieron un total de 547 millones de dólares por estafas románticas en Estados Unidos, según informa la Comisión Federal de Comercio de este país.

Según los expertos en seguridad de N26, la clave para evitar caer en estafa es desconfiar si un recién conocido (especialmente si la conexión se ha producido a través de Internet) solicita dinero insistentemente, por muy urgente o auténtica que parezca la petición. No conviene transferir dinero ni compartir datos personales con nadie que no se conozca personalmente. Los responsables de este tipo de engaño “romántico” prometen quedar en persona, para luego inventarse una excusa que les impide poder hacerlo. Es importante investigar la foto y el perfil de aquellos que se ponen en contacto a través de internet para comprobar si su imagen, nombre o datos han sido utilizados previamente, ya que esto nos da pistas de que podría tratarse de un perfil fraudulento.

Además, por contradictorio que parezca, los consumidores deben ser conscientes de que los manipuladores son personas reales, y por tanto, con mayor o menor grado de empatía. En el caso de las estafas “románticas”, los ciberdelincuentes saben qué emociones tienen que activar en sus víctimas para que el engaño surta efecto. Mostrarán apoyo e interés, especialmente si la víctima se encuentra en un momento difícil de su vida. Están dispuestos a invertir gran parte de su tiempo para conocer muy bien a su objetivo (intereses, aficiones, trabajo, etc.) y establecer un vínculo de confianza. Los estafadores pueden utilizar los detalles compartidos en redes sociales y webs de citas para comprender mejor a su objetivo y conectar con él, por lo que es importante mantener nuestra privacidad fuera de la esfera digital dentro de la medida de lo posible. En este sentido, también es importante mantenerse actualizado sobre los sitios web y los servicios que utilizan los estafadores más habitualmente. Por ejemplo, en 2021, más de un tercio de las estafas románticas comenzaron en Facebook e Instagram, según los datos de la Comisión Federal de Comercio de EE.UU.

“Pig Butchering”: la criptoestafa que cuesta millones de euros anualmente 
El “Pig Butchering” (matanza de cerdos en inglés) es una estafa híbrida que parte de la misma base que el fraude romántico. Los estafadores localizan a sus víctimas a través de plataformas y apps de citas y establecen una relación con ellas durante un periodo de tiempo. Simultáneamente, siguen las tácticas típicas de las estafas de inversión y presentan una oferta demasiado buena para ser verdad, que promete grandes ganancias a cambio de una reducida inversión, de forma que el objetivo no pueda rechazarla. Para ganarse la confianza de la víctima, los delincuentes "engordan a su cerdo" con comentarios halagadores o simples muestras de afecto online para animarle a invertir, para luego huir con su dinero ("sacrificando al cerdo"). 

Los delincuentes han evolucionado sus tácticas, adaptándose a las tendencias tecnológicas actuales, y como resultado, estas estafas están cambiando para centrarse en el popular mundo de las  criptomonedas. Si bien las estafas de "Pig Butchering" comenzaron dirigiéndose principalmente a mujeres con un alto nivel de estudios en China, principalmente a través de redes sociales, hace tiempo que se han extendido a diferentes partes de Asia, Europa y Norteamérica. Solo durante el pasado año 2021, el Centro de Denuncias de Delitos en Internet del FBI recibió más de 4.300 denuncias relacionadas con "Pig Butchering", lo que supuso más de 429 millones de dólares en pérdidas.

Los expertos en ciberseguridad de N26 comparten cómo evitar las estafas de "Pig Butchering": cualquier persona que conecta a través de las redes sociales o de una aplicación de citas y presenta una oferta de inversión increíble para ser verdad, probablemente no lo sea. La estafa puede consistir en atraer al objetivo a sitios web de inversión fraudulentos que parecen convincentes a primera vista, o el estafador puede ofrecer invertir el dinero que la víctima le transfiere. En cualquier caso, conviene ignorar siempre este tipo de peticiones. Si se desea invertir cualquier cantidad, lo mejor es hacerlo a través de una plataforma adecuada y de confianza, siempre personalmente y siguiendo el consejo de un verdadero experto en inversiones o un asesor financiero cualificado.

Es importante en cualquier caso tener cuidado con aquellos que conectan a través de Internet. Los estafadores se presentarán como una persona de negocios internacional, profesional, inteligente y acomodada. Intentarán establecer una conexión emocional con su objetivo y harán comentarios u observaciones demasiado halagadores, pero siempre encontrarán una excusa para no reunirse en persona o ni hablar por videollamada. En este caso, lo mejor es romper cualquier contacto con esta persona.