¿Por qué son tan complejos los ataques de ransomware?

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El ransomware es más complejo de lo que los departamentos de TI de las empresas valoran su día a día, lo que se suma a un perfeccionamiento de las técnicas por parte de los atacantes, que hace cada vez más exigente proteger las redes empresariales. De ello advierte Sophos, que ha identificado cuáles son las complejidades reales de un ataque de ransomware.

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Peter Mackenzie, director de área de respuestas frente a incidentes de la compañía, que trabaja con casos reales de empresas que son víctimas de un ciberataque, ha resumido durante la celebración del Sophos Day, en cinco puntos las actuales complejidades que conllevan los ataques de ransomware:

1. El ataque empieza semana antes de que las empresas lo detecten. De media los atacantes pasan en el red de la víctima once días. En los ataques más breves detectados por Sophos, los atacantes estuvieron en la red empresarial tan solo tres horas antes de lanzar el ataque y en los más largos permanecieron hasta un año ocultos. Muchas veces las empresas creen que el ataque comienza horas antes de que los sistemas se bloqueen, pero la inteligencia de amenazas de Sophos revela que los atacantes están ahí mucho antes, esperando el momento oportuno.

2. El ransomware no se propaga, es desplegado. Es habitual pensar que el ransomware se lanza de forma descontrolada sobre una red empresarial. Sin embargo, a excepción de WannaCry y alguna otra familia de ransomware, los ataques están constantemente bajo el control de los cibercriminales. Cuando lanzan el ataque ya han escaneado la red, identificado los servidores críticos y han usado las cuentas y herramientas de la propia empresa para lanzar el ransomware a sus dispositivos seleccionados previamente.

3. El ransomware es solo una parte del ataque. La mayoría de los ataques de ransomware dirigidos por humanos actuales incluyen la exfiltración de datos, a veces robando cientos de gigabytes o incluso terabytes de datos. Pero eso no es todo, ya que después de que el ransomware haya sido detenido y la empresa haya comenzado su recuperación, pueden comenzar a recibir correos electrónicos amenazantes, llamadas telefónicas y ataques DDoS. Los atacantes también pueden contactar con clientes, proveedores, e incluso publicarlo en redes sociales, para informar de que su red no es segura y mermar la credibilidad de la compañía.

4. Las copias de seguridad desaparecen con el ataque. Es fácil pensar cuando se habla de un ataque de ransomware: ¿por qué no usaron las copias de seguridad? La realidad es que la mayoría de las empresas cuentan con copias de seguridad, pero los ciberdelincuentes, aprovechan el ataque y el acceso a las cuentas de administrador y, antes de lanzar el propio ataque de ransomware, borran las copias de seguridad e incluso desinstalan el software de backup al completo.

5. Los atacantes siguen teniendo acceso. Después de un ataque es probable que la empresa borre las máquinas cifradas y crea que con eso se resuelve el problema. Normalmente este no es el caso. Los atacantes quieren mantener el acceso a la red vulnerada, para poder controlar la recuperación y lanzar otro ataque más adelante, dejando muy claro a sus víctimas que o pagan el rescate o continuarán atacando. En un incidente reciente con el ransomware Conti, el equipo de Rapid Response de Sophos identificó siete puertas traseras diferentes instaladas por los atacantes, muchas de ellas en máquinas que no habían sido cifradas y que no mostraban signos evidentes de estar involucradas en ese ataque.

Frente a esta complejidad, Sophos apuesta por una evolución en los sistemas de seguridad, basada en la protección por capas y la monitorización continua de la red, en la que la tecnología tiene que evolucionar para estar a la altura de las amenazas.

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